dissabte, 9 de març del 2013






QUERIDO DIARIO 


       - Querido diario he llegado a casa para coger mi flauta y me he encontrado mi padre cortándole el pelo a mi madre. Al verlo me quedé petrificado sin aliendo. Quiero mucho a mi madre, y ver que su enfermedad empeora me cuesta mucho de aceptar. No recuerdo mucho que hice después, lo ice sin pensar en un ataque de rabia. En aquel momento me paso una eternidad. Llorando y lleno de rabia, empecé a romper  todo lo que tenía a mi alcanzo asta no poder mas, herirme y caerme al suelo. Ahora me siento estúpido de haber roto todas mis cosas, parece que me puse a si por una tontería, pero sé que entonces tenía mis motivos.
     
      -  Querido diario, estoy con los indios. Estoy preocupada por mi abuela, puede que le haya atacado la bestia… Por otra parte, cuando olvido a mi abuela, veo que me encanta estar aquí, me hace sentir libre. Aunque no estoy muy confiado de los indios: aparecen, desaparecen y no ser muy bien que pueden hacerme comer o hacer. Esta noche he dormido en una cabaña con otros solteros, a sido un poco raro, y aún más cuando me he levantado y he visto en la puerta una serpiente como mascota. Los indios no son salvajes como decía Leblanc, viven en comunidad y se llevan bien. Aquí con los únicos que confió es con Nadia y el chamán.

    - Querido diario, entré en la cueva de los Dioses. Era oscura, aunque no lo parecía, tenía miedo, me sentía fuera de lugar. Por suerte, tenía a Nadia, ella tampoco sabía el camino pero estaba a mi lado. Estuvimos caminando tiempo y en un momento nos encontramos con una bestia prehistórica. Tenía miedo pero esa bestia me dejó asombrado y aunque no sabía que me podía hacer perdí el miedo. Lo dejamos atrás y continuamos caminando. Querido diario, no ser que habría sido de mí sin Nadia.
   - Querido diario, llevo tiempo esperando que se acabara todo eso, los peligros, lo diferente y  encontrar a mi abuela, el agua, volver con mi madre… Pero ahora en la despedida con Nadia, me he dado cuenta de que es esto lo que quiero, no me quiero separar de Nadia, de los indios, del Amazonas y de toda esta historia. Pero tengo que ir a ver a mi madre i intentar curarla. Nadia me ha dado los huevos que consiguió, son muy valiosos, con eso mi abuela y Leblanc podrán proteger el Amazonas.  Yo volveré a la ciudad i Nadia a su pueblo pero en cuando pueda volveré para verla. 

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada